El primer trazo de un dibujo, iniciar un cuaderno en blanco o publicar fotos en un blog en negro provocan sensaciones parecidas, aunque pertenezcan a mundos distintos. Son actos habituales en mi vida, una mezcla entre la emoción de comenzar un relato, las ganas de hacerlo bien y la incertidumbre de lograrlo. Una vez iniciado el camino se trata de disfrutar con ello y en este caso poder compartir con vosotros mi visión del mundo a través del objetivo.



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